Una empresa de distribución con toda su información comercial en el ERP, y con el análisis de esa información hecho a mano de principio a fin.
La situación
Todos los datos necesarios para el reporting ya estaban en el sistema. El problema era el camino que va del dato a la decisión. Los vendedores dependían de su supervisor para saber cómo iba su mes, los supervisores revisaban las cifras ruta a ruta sobre hojas de cálculo, y preparar las reuniones recurrentes de cuentas consumía cerca de un día completo por persona. Las caídas de un producto, un cliente o una ruta se detectaban cuando ya habían ocurrido.
Qué estamos construyendo
- Una conexión segura y continua entre el ERP y una plataforma de datos en la nube, de solo lectura.
- Cuadros de mando para que cada rol consulte el negocio sin preguntar a nadie.
- Agentes de IA que generan cada informe y lo envían con la periodicidad acordada, maquetado para leerse rápido y no para exportarse.
- Alertas proactivas, para que una desviación se vea cuando todavía da tiempo a actuar.
Una decisión que merece destacarse
El pipeline de agentes se construye de forma agnóstica al proveedor. Cambiar el modelo de IA que hay debajo nunca implica rehacer el sistema. En un mercado donde los modelos cambian cada pocos meses, eso no es un detalle técnico: protege la inversión del cliente.
El objetivo
Que nadie del equipo comercial dedique tiempo a extraer, procesar ni maquetar datos. Que cada persona reciba su informe, con sus métricas y sus alertas, con la frecuencia que le convenga.